Te amo porque me recuerdas a… ¿Sabes? Olvidalo, esa persona ya no existe.

Anuncios

Ser Artista

Dicen que para poder saber hay que estudiar, yo pienso que es algo que obtenemos a medida pasa la vida, algo que crece cada vez que interactuamos con nuestros maestros.

Estos maestros son personas que encontramos a lo largo de nuestra vida, puede ser esa niña que comparte su único pedazo de pan con las palomas en la Plaza, o el anciano que cada tarde se sienta al lado de la tumba de su esposa y le lleva sus rosas favoritas. Y pues si cuando dije ‘’maestros’’ imaginaste viejos sabios con barbas blancas que hacen todo el día yoga pues te equivocaste, los verdaderos maestros son aquellos que saben valorar lo bello de la vida y lo comparten a pesar de las circunstancias. Es más sabio el que comprende el silencio que el que busca todas las excusas posibles para no salir adelante.

Yo prefiero escuchar el sonido de los arboles, y al diablo con la tabla del ocho (que por cierto nunca memoricé). No sé que será de mi en el futuro, o en el camino que me queda, pero sé que si hago cosas buenas en el mundo el mundo se encargará de hacer cosas mejores para mi. Sé que si juego futbol con el niño de la calle, Dios también se encargará de acompañarme cuando me sienta sola. Podría vivir estudiando los problemas sociales y buscando una solución para ellos, pero perdería mi tiempo, ya que el mundo no es malo, somos nosotros los que lo arruinamos con nuestro consumismo e incredulidad. En mi mundo ideal las bibliotecas y teatros son el hogar de los curiosos, y las televisiones pasan más arte y menos pornografía. Un mundo en el cual las personas sean juzgadas por lo que aman y no por lo que visten.

Ser artista es renunciar a todas las cosas a las que nos obligan a creer, para formar nuestro propio auto concepto de la vida. Renunciar al dinero a cambio del amor a nuestras obras, y renunciar a los complejos a cambio de la fe en nosotros mismos.