Los sueños

  Hoy comienzo con los sueños que no cumplí ayer. 

  

Anuncios

Filosofando con mi mini-yo

”Mis papás quieren que yo sea abogada, y yo quiero ser astrónoma… es como si su sueño opusiera totalmente al mío… es decir… los astrónomos son las personas que protegen el exterior del universo para que la humanidad funcione, mientras que los abogados defienden el interior del egoísmo humano para que el mundo se vuelva menos habitable… Al final para que dejen de joder voy a terminar cumpliendo el sueño de ellos, y más al final todavía ellos van a morir… Entonces voy a mirar el maletín de 500 Euros que sostendré en la mano derecha y me daré cuenta que en su lugar siempre tuvo que haber estado un telescopio”. -Mi prima, trece años.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA
OLYMPUS DIGITAL CAMERA

a Laura…

Te hago este poema a vos

A vos que te gusta coger en cuartos llenos de espejos

A vos que te gusta correr por los pasillos

A vos que fingís no temer a mi oscuridad

Vos…  la que se queda impregnada

En los versos azules

La que escucha con cuidado

Los ojos de Ruben Darío

Salís de tus manos

Para tomar las mias

Tus manos

Tus manos

Tus manos

Son pequeños peces que juegan rayuela en mi piel.

Carta a Montserrat Urbina

Mi amada Montse,

El recuerdo más viejo que tengo de vos es el de nosotras ejerciendo corrupción por primera vez juntas: vos disfrazada de saltamontes (o algún insecto verde) y yo disfrazada de mariquita. Vos en Pre Kinder, y yo en Kinder… caminando agarradas de la mano afuera de ambos grupos. Mi familia siempre pensó que vos eras una niñita a la que yo tenía que proteger, sin embargo no sabían que ese saltamontes con los cachetes pintados de rojo sería una guerrera con brazos protectores que me defendería siempre de mis temores hacia la vida y de las personas que me harían daño más adelante. Al día de hoy, miércoles 26 de agosto del 2015 nunca te he podido ver como una mujer chiquita, porque sé que tu espíritu y tu gana de vivir (y de morir a veces) es tan incalculable como la incertidumbre de una hormiga en un campo de Beisbol.  Hoy es miércoles 26 de agosto, y no sé la fecha exacta en la que te nos vas del todo, pero sé que es pronto y sé que duele. No duele porque no te quiera dejar ir, duele porque estos quince años se fueron demasiado rápido y ya no puedo regresar a cazar insectos con vos, o comer la comida extraña que nos preparaba tu abuela. Es muy difícil mirar fijamente a los ojos a mi tía Nina (que nos presentó) y asegurarle que todo va a estar bien cuando te vayas, porque sé que no es así. La vez pasada me leyeron las palabras que le pondrán a Nona en su tumba y todos sus nietos estaban en ella… ¿sabés? ella una vez me dijo que vos también eras su nieta. Y que tenías la locura ideal para ser parte de la familia. Nona te consideraba su nieta, y yo siempre consideré que eramos una sola alma dividida en dos pedazos de carne latina. Llevo aproximadamente tres semanas acostándome a las diez y viendo el techo durante tres o cuatro horas. En mi cuarto no hay wi-fi, así que por muy destruida que me encuentre, la puerta está cerrada y nadie puede hacer nada al respecto. Nos hemos alejado muchísimo estos meses, y yo sé que te vas… y no me acerco porque ¡diablos! no quiero verte a los ojos y prometerte que vamos a volver a vernos porque sé que eso no es seguro, mañana la Iglesia Católica podría mandar a colgarme por recitarle a la luna o podría amanecer con un balazo por cometer el acto ”atroz” de comprar una Pastilla Anticonceptiva ”Pseudo-abortiva” en Senros. Sin embargo a mis dieciocho años he aprendido que si no te llevas bien con tu depresión te lleva putas, y es por eso que ahora sonrío más y trato de ser más sociable, pero Montse… vos más que nadie sabe que yo cargo con grietas enormes, y que aunque me distancie de la gente que amo el amor que yo siento es algo supra humano. Montse, los días que pasé con vos fueron días amarillos, días que sabían a jalea de guayaba y queso parmesano. Ahora los días tienen un color blanco cegador, y cuando intento abrir los ojos salen las lágrimas por la ducha, por el jugo de naranja y por el libro de recetas. A veces estoy muy feliz en algún lado y siento de la nada tristeza de saber que la felicidad es algo tan corto, la felicidad se acaba cuando tus papás llegan a recogerte y tenés que dejar el juego con la Nona a medio palo porque tenés que ir a hacer tus tareas a la mesa del comedor. Viéndolo de un punto de vista biológico, la felicidad dura menos que el sexo, menos que el desayuno, menos que el aguinaldo, menos que las estrellas que juegan escondidas. ¿Y sabes? La felicidad me duró mucho, pero estaba demasiado ocupada tratando de asegurarme un futuro… ya que pensaba que si no era la mejor en todo nada me iba a salir bien en la vida. Recuerdo cuando me llevaste a ver ”El zoológico de cristal” a la Escuela… Cuando Rodin terminó su monólogo diciendo ”Apaga tus velas Laura” predije este momento en mi vida, este momento en el que tendría que dejarte ir y mirar con frialdad el pasado para poderte ver a los ojos y decirte ”suerte”. Este momento en el que tendría que ver la obra de nuevo con una silla vacía a mi lado y el fantasma de la ”niñita” sin poderme proteger.

Voy a extrañarte, y tus velas nunca se van a poder apagar

Te amo.

10731439_765046930208006_1191005412_n

Lo esencial del día

Pasa que hay días en los que olvido que tengo dientes,
Y me voy a la cama luego de tomar café.
Hay días en los que olvido que existe el cielo,
Y miro al piso como si fuera de nube.
Días en los que salgo a toda prisa del apartamento,
Con un estómago vacío y lleno de dudas. 
Días en los que olvido que mi pelo tiene el deber obligatorio de oler a melón,
Y el shampoo se queda solo, con una vulva humedecida. 
Hay días también en los que olvido la existencia de las escaleras,
Y me tardo seis minutos más por la indecisión del elevador. 
Días en los que olvido el sueter en el baño,
Para que el papel higiénico no sienta frío.
Días en los que dejo la tarea en el cementerio, o en el retrete.
Días en los que llevo el cuaderno de Teatro a la clase de Matemáticas, 
Y pongo la excusa trillada de que el comportamiento humano también es una ciencia precisa. 
Días en los que no como
Días en los que no abrazo
Días en los que no uso talco
Días en los que no quiero matar

Pero eso sí
 Un día no puede pasar sin escribir.