Poema para morder la almohada

 

De pronto soy lo que tu lengua decide,

Mi vientre es un cometa,

Que vas dirigiendo con tus manos

Mis manos se vuelven pulpos

Que luchan con las tuyas

Y nos llenamos de tinta

De hambre

De núcleos

De un sudor frío como las piernas de las nubes

De un silencio tibio como café olvidado

Ahí es cuando explotás en mi ombligo

Y mi pecho se vuelve tu hemisferio norte

Donde mis senos son islas con urgencia de vida

-Valeria Cobos

sensualidad

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